| “Yolinho Habaneiro”, magia de Cuba y Brasil |
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| Cultura - Especiales culturales |
| Escrito por Katia Pupo Campoalegre* |
| Viernes, 03 de Agosto de 2012 12:44 |
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El fonograma “Yolinho Habaneiro”, del trovador Yolo Bonilla, es una deliciosa producción discográfica, de esas que se pueden escuchar una y otra vez. Es un compilatorio de los clásicos de la música cubana, que fueron traducidos al portugués y grabados en un formato acústico La Habana.- La Feria Internacional del disco cubano es un evento esperado por muchos, pues en ella podemos encontrar las nuevas producciones discográficas de artistas consagrados o jóvenes; así como propuestas muy suis generis que nos dejan a todos boquiabiertos. Un ejemplo fehaciente resulta un fonograma muy peculiar, que ha sorprendido a muchos ya sea jurado, prensa especializada y sobre todo al público. Se trata de “Yolinho Habaneiro” del trovador Yolo Bonilla, el cual se alzó con el galardón en la categoría de Antología de Versiones. Para Yolo, esta fue su primera participación, nominación y premiación en Cubadisco con un fonograma enteramente suyo, pues en otras ediciones ha estado nominado en la categoría trova formando parte de excelentes compilaciones. Sin dudas, “Yolinho Habaneiro” resulta una propuesta rica y novedosa -en cuanto a contenidos-; así como de excelente factura musical, en la cual se estrena como productor, en el que se percibe la madurez que ha alcanzado como músico. El fonograma es una deliciosa producción discográfica, de las que fácilmente se pueden escuchar una y otra vez. Es un compilatorio de los clásicos de la música cubana, que fueron traducidos al portugués y grabados en un formato acústico. Un elemento digno de destacar del material es que no utiliza exclusivamente la sonoridad brasileña, que tiene un peso muy importante; sino que en él se mezclan géneros cubanos con los de otras partes del mundo. Es por eso, que encontramos temas versionados en tango, son, blues, guarachas, bossa-nova, danzón, etc. Para conformar esta producción discográfica, ciento por ciento cubana, el joven trovador creó una lista de alrededor de 100 canciones paradigmáticas de nuestra cultura. Después fue revisando las que se podían traducir al portugués, pues la idea no era aprovechar una melodía y hacer una canción nueva, sino llevarle a la gente la esencia de lo que los autores sintieron en su momento. Me confesó Yolo, en una entrevista hace muy poco tiempo. Y creo que Yolinho cumplió su objetivo, pues en el fonograma se puede apreciar el respeto a la esencia de las composiciones y sus autores, a través de excelentes composiciones. Además, ha logrado darle a la música tradicional cubana una sonoridad contemporánea, diferente; aunque esa no sea su especialidad, pues todos sabemos que su fuerte es la trova. Este disco constituye el primer volumen de una trilogía, todos con la misma línea musical. Gracias a Yolo por redescubrir la música cubana, apropiársela y regalárnosla con una musicalidad diferente muy atractiva. Aunque su autor insista que este es un fonograma que, por su rareza, puedes odiar o amar, definitivamente, es una gran producción, no por su tamaño, sino por su resultado. No todos los días tenemos el privilegio de escuchar excelentes interpretaciones y canciones en un mismo Cd. *Colaboradora Editado por Lídice Valenzuela |














